Como les contaba en el blog anterior, tuvimos que quedarnos una noche más en Nueva Delhi. Llegamos al centro, por recomendación de Enzo, el francés que conocimos en la estación, y empezamos con la búsqueda de un lugar para quedarnos.

Luego de entrar a 10 hoteles, y encontrarnos de que, o eran carísimos o eran peores que dormir en la calle, conseguimos un hotel en el centro de Delhi, a unas 800 rupias (12 dólares), digamos que lo normal, sin nada de lujos.

Se llamaba «hare krishna», pero de krishna no tenía nada.

La mitad del hotel estaba en refacción, estaba sucio y polvoriento. Luego de subir casi 5 pisos por escalera, con todas las valijas,  porque el ascensor no andaba, decidimos dormir un rato, antes de salir a pasear y comer.

Me levanté con mucha picazón en las muñecas, como una especie de alergia, y supuse que era un mosquito, por eso no me preocupé demasiado. Salimos a comer y yo seguía con la picazón, en muñecas y piernas, dándome cuenta de que la alergia era bastante. En el restaurant adonde fuimos, unas chicas israelíes me dieron un alcohol en gel porque me vieron rascarme desesperada. Pero no se me pasaba, y cada vez tenía más colorado todo el cuerpo.

Cuando volvimos al hotel, mi alergia había avanzado, tenía ronchas, como picaduras de pulgas, en todo mi cuerpo. Decidí bañarme con agua fría para ver si mejoraba.

Al terminar el baño, me acosté en la cama con el ventilador, pero a los 2 minutos… estábamos saltando arriba de la cama!!.Había entrado una RATA por debajo de la puerta. Y estaba entre nuestros bolsos.

Les juro que no pasaron ni 10 minutos y ya estábamos buscando un nuevo hostel y con los 800 rs en la mano. El conserje no nos quería devolver el dinero, y tuve que mostrarle la alergia que tenía y pelear para que nos devolvieran el dinero que ya habíamos pagado por esa habitación.

Huímos despavoridos, y terminamos en un lugar similar, nada del otro mundo, que nos costó 600rs (9 dólares), y sin lugar debajo de la puerta para que entrara otra divertido roedor.

Mi alergia? fue consecuencia de la suciedad del primer hotel. Al día siguiente no tenía ya, ningún rastro.

2 Comentarios

  1. L'art de volar

    jajaja si, nosotros convivimos con ratas en Nepal y en las islas Andamán (India) también! La nuestra se coló por el techo…parecía un conejo!! pero igual, aprendimos a no hacerle mucho caso y cada noche al irnos a dormir rezábamos para que no nos cayera encima de la cama! En India, la rata se nos comió unas galletitas que compramos! En fin, en estos países ya se sabe!

    Saludos y suerte!jejej

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    • Pintó Viajar

      Ahh jajaja! Si, la verdad que de a poco uno aprende a vivir con estos roedores casi como mascotas!, pero que te coman la comida? Todo tiene un lìmite! jaja. A nosotros en Dharamsala unos monitos nos robaron una bolsa de basura, y casi nos atacan, pero bueno anécdotas…Saludos!!!

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