POR NATALIA S. CASTREGE 

La ESCENA transcurre en una oficina elegante. Sentados en el sillón se encuentran P y A. Se los ve cómodos y distendidos.

P: ¿Cómo se llamaba ese juguete con el hilito que uno movía la muñeca?
A: El del hilito, que iba abajo arriba. Abajo arriba, abajo arriba, abajo arriba, abajo arriba, abajo abajo. Y perdía un 80%.
P. No, ese era el que te hacían hacer en gimnasia.
A: Yo- yo.
P:. Eeese. Yo-yo.
A: Yo jugaba muy bien.
P: Si, yo también.
A: ¿Y el de las piedritas?
P: ¿El que tirabas una para arriba y agarrabas una en el piso? Sii, ya sé cuál me dices…parate ya sé.
A: ¿Me paro?
P: No, digo que esperes que ya sé.
A: Pero mejor que pensemos los dos.
P: Ay lo tengo en la punta de la lengua…laaa 
A: La la la el…
P: Laaaa, ay la putaa, lo tenía y se me fue…
A: Peeroo… che (se agarra la cabeza) el que agarrabas las piedras, creo que eran 6 piedritas, chiquititas. Lo jugábamos en el piso…
P: Me viene jaque mate pero no…
A: Noo.
P: Ellll…
A: No, casi seguro es laaaa…
P: Laaaaa mmmm…nnn…ppppp…ttt…
A: Con p, es con p, pepe papipopppppeeeepessperrppppnn…
P: ¡la payanaaa!!!
A: ¡¡¡¡la payanaa!!! lo tenía en la punta de la lengua. La payana, la payanaaaa.
P: ¿Porqué lo repetís? Era solo payana, una vez.
A: Si, si ya sé, me emocioné.
P: Era muy malo.
A: Noo, era bueno.
P: ¿Vos jugabas?
A: Si, pero era malo.
P: ¿Y porqué decís que eras bueno?
A: El juego era bueno, yo era inútil. Lo mismo que con el “potro”.
P: ¡Ellll potro!
A: Me golpeaba siempre en la ingle.
P: A mi me gustaba más el rango, porque de última te quedabas colgado de alguno.
A: El caballo si que era complicado, porque ahi si te golpeabas, ¡te gol- pea- bas!
P: Es que era rectangular. No había tu tía.
X: (interrumpiendo) ¿Los señores desean café? 
A: ¿Un café Sr. Presidente? (dirigiéndose a P)
P: Un (hace el gesto con los dedos pulgar e índice) café corto. Muchas gracias.
A: Si, otro para mi. Y agua.
P: Mm no, mejor u..un té con miel.
X: Muy bien Señor Presid..
P: Y agua.
X: Muy bien Sss…
P: Natural.
X: Perdone Sr. (como si se sintiese interpelado)
P: Digo natural… el agua.
A: Fría para mí.
X: Muy bien Señores.
P: Puede decirme Carlos.
X: Sr. Presid…ehh..Carlos.
P: A secas, Carlos.
X: ¿No quiere agua Sr.?
P: Si hombre, que solo me llame Carlos.
A: Y..un coñac «Carlos Primero» para mi por favor.
X: Se lo traigo enseguida Sr.
P: Otro «Carlos Primero» para mi también.
X: (Confundido) Se los traigo a los dos enseguida, enseguidita.
A: Y tráigame un té con miel y limón.
X: (yéndose) Muy bi…
P: Y algo sólido (en voz baja a A) ¿no?
A: ¿Unas ensaladas?
P: Para mí un croissant de queso y tomate.

(X asiente con la cabeza, pensativo, tratando de recordar semejante pedido)

A: Si, un croissant. El mio con jamón.
X: ¿Solo jamón Sr?
P: Y la ensalada.
A: Con rúcula y tomate, el chiquitito.
P: Cherry.
X: (con un poco de molestia disimulada) ¿Algo más desean los señores?
A: Si, un potro (ríe)
X: ¿Como dice Sr. Presidente?
A: (Tentado de risa) Un pootro 
X: ¿Los señores quieren un potro?
P: (Riendo a carcajadas) No, olvídese. Es un…aalgo entre nosotros.

(Se escuchan pasos acelerados, tocan la puerta efusivamente. Entra V)

R: Señor Presidente es urgente lo necesitamos en la sala principal.

(Al Sr. Ministro se le transforma la cara, mira a R expectante. R mira al Sr. Presidente. El Sr. Presidente mira al Sr. Ministro. X mira a todos sin entender nada. El Sr. Presidente lleva su puño izquierda cerrado a la boca. El Sr. Ministro toma del brazo a X. X se suelta y le da un correctivo a R)

R: Eeestalló el conflicto. Irán acaba de bombardear
P: (mirando a A ) ¡Jaque mate!
X: ¡Mate no hay Sr. Carlos, mate no hay!.