Cuando decidimos comenzar a viajar, ni nuestras familias, ni nuestros amigos, ni nosotros, sabíamos bien el tiempo del que estábamos hablando. Nos despedimos de muchos amigos con un «hasta luego», con un simple «adiós», y hasta con un «nos vamos a encontrar en algún lugar».

 

Con algunos nos abrazamos fuerte, con algunos lloramos, algunos ni siquiera entendieron bien lo que estábamos por hacer, pero nos desearon lo mejor y nos apoyaron, y no faltaron aquellos que nos sorprendieron dándonos la espalda.

De todos ellos aprendimos algo, de todos nos llevamos recuerdos, a muchos extrañamos, pero sólo con algunos seguimos el contacto en el día a día.

Vidas diferentes, nuevas realidades, o simplemente el tiempo que nos pone en diferentes caminos. Y está bien!.

Con grupo de reflexión (charlas Dalai Lama), India

Lo cierto es que compartimos más momentos con nuevos amigos que con los de siempre, pero a la distancia, hemos intentado estar presentes para los amigos, tratando de que no se note el vacío de no compartir el mismo espacio, y ellos han estado igual para nosotros. Nos hemos ausentado, sí, de casamientos de amigos, nacimientos de los primeros hijos y hasta de acompañar alguna pérdida dolorosa y paralizante. Y son sólo algunos de los tantos momentos que uno pierde eligiendo vivir otros. Así es y así intentamos entenderlo todos.

Amigos son los amigos

Con Vero, Adri y Lio en Miami!

La amistad verdadera sigue intacta, con los amigos de fierro nos seguimos alentando, el reencuentro siempre está latente.

Siempre pienso que las amistades que han sobrevivido en el tiempo, son las que, de alguna forma, han pasado la barrera de una simple amistad para convertirse en una hermandad.
La vida o mi carácter o las circunstancias me han dado pocos amigos, pero de esos que no estoy dispuesta a perder, por nada. Creo que los amigos no sólo te conocen como pocos, sino que te aceptan más que vos mismo, y a pesar de vos mismo.
Siempre había sido un poco cerrada con mis amistades y una parte de mí se arrepiente, pero otra parte se enorgullece, porque los amigos que hoy tengo son únicos, especiales y estuvieron en todas.
A veces me costaba entender a la gente que tenía muchos amigos, y pensaba que era imposible tener una amistad verdadera con todos ellos, que era imposible profundizar con todos ellos.

Con Fran en Miami!

Hoy entiendo que la amistad también es abrirse, adaptarse, ayudar, aceptar a todos, aunque sean muy distintos a nosotros, pues mis amigos también lo son. Hoy entiendo que la parte de mi que se arrepiente es la que juzgó, la que condenó o la que no perdonó. Tal vez creí que algunos no merecían mi amistad. Tal vez buscaba amigos perfectos, tal vez pretendía ser perfecta yo también.

Hoy entiendo que la amistad también es compartir un simple y fugaz momento feliz, dar una oportunidad a todos, brindarnos, sin esperar nada a cambio.

Por fortuna, siempre hay tiempo. El viaje me dio ese tiempo. La vida me dio a mí una oportunidad de tener más amigos, y en todo el mundo. Cuánto orgullo me sobraba!.

Los nuevos amigos, eslabones fundamentales para seguir

Con Baljeet en Amritsar, India!

En este gran viaje hemos conocido infinidad de personas, de todas la edades, nacionalidades, religiones, creencias, con diferentes ideas, proyectos, sueños, pero con muchas cosas en común con nosotros: el desarraigo, la curiosidad de andar y conocer, la fórmula que funcione para mantener el sueño de cada uno, las ganas de crecer, la necesidad de compartir, conversar, entender, poner en común, ayudarnos.

En este submundo en el que vivimos los viajeros, los amigos abundan, si estamos dispuestos a descubrirlos. Y cuando nos permitimos hacerlo, esos nuevos amigos se transforman en eslabones fundamentales para seguir en la ruta.

Gente que sin conocernos demasiado, ni nosotros a ellos, nos hemos dado la mano en determinado momento para tomar fuerzas y seguir caminando. Tal vez esas personas son las únicas que conocen de verdad esa parte que decidimos callar, que no es la más bonita de contar, pero que forma parte de la realidad que hemos experimentado en todo este tiempo. Situaciones y experiencias que los viajeros saben y han vivido: esperas interminables, falta de dinero, falta de trabajo, cosas que nos frustran, gente que nos supera, injusticias, no-respuestas, soledad, desazón, incertidumbre.

Tengo historias de todo tipo para contar. Gente tan amable, gente tan entrañable, tan loca, tan personaje, tan sincera, tan guerrera, tan única!.

Con Agus y Gastón en Miami!

Puedo contarles de Fran, un español que conocimos en Miami y que con su personalidad impulsiva nos ayudó muchísimo en esa etapa de desarraigo tan difícil para nosotros. Gastón y Agus, una pareja de argentinos que venían viajando desde hacía un tiempo y con los que compartimos momentos lindos, salidas y charlas y a los que despedimos en su regreso a Argentina luego de 1 año viajando. Kanak, una amiga peruana, hare krishna, que nos habló tanto de la India que decidimos viajar a conocerla.

Mauri un amigo de la secundaria que no veía hacía años y con el que compartimos algunos días y sobretodo, anécdotas divertidas. Toda la gente que conocimos a raíz de las charlas del Dalai Lama en India. Enzo, un francés que conocimos en Katmandú, Nepal, y con quien filmamos para el Canal y pasamos unos buenos días en Nepal. Xantia (Galicia, España) y Eli (Perú) con quienes pasamos la Navidad y el Año nuevo en Tailandia, y muchísimas charlas, cenas y playa. Y no se termina.

Malasia, la amistad esperándonos

Desde que llegamos a Malasia los días se han transformado en reuniones de amigos, en reencuentros y salidas grupales.
En Kuala Lumpur conocimos a dos peruanas que hacen un voluntariado en Kerala, India, y Nacho,un argentino, profe de teatro, que vive en China. En Cameron Highlands conocimos a Vicky y Santi dos argentinos (Mar del Plata-Córdoba) que vivían en Australia, y con los cuales pasamos los primeros días de lluvia en el hotel, entre mates, truco, y otros juegos. Nos reencontramos con nuestra amiga Xantia y renovamos la amistad que había nacido en Tailandia, y a raíz de ella, a otra pareja de españoles que arrancaron hace poquito a viajar por el mundo, Tania y Jaime (del blog Llévame lejos).

Qué alegres se vuelven los días cuando hay nuevos planes, se abren oportunidades y nuevos puntos de vista para discutir. Cuántas nuevas ideas aparecen en esos encuentros!. Cuánto aprendemos del otro!.

Con Xantia en Cameron Highlands, Malasia

 

Cuántos amigos más esperándonos! Cuántas nuevas historias! Qué maravilloso es abrirse al mundo y su gente. Cuántos momentos se construyen y se dan naturalmente.

¿Ustedes creen que ante estas personas uno piensa: qué distintos somos?. Al contrario, nos encuentra el viaje y nos seguirá atrapando y uniendo la aventura.

No hay nada más lindo que compartir 1, 2 o 5 días con nuevas personas, porque todas nos alimentan, todas nos aportan, todas nos hacen felices. Nos encontramos con ellos porque así tiene que ser. Y nos abrazamos con amor, porque somos una gran familia y lo sabemos, y porque sabemos que nuestras familias y amigos están lejos. Porque somos seres humanos y necesitamos compartir, necesitamos abrazarnos y hacer nuestras micro despedidas o decirnos simplemente «suerte, ojalá nos volvamos a ver».

Así somos los viajeros, y así nos mantenemos en la ruta, viviendo el presente, uniéndonos para crecer, sabiendo que no estamos solos!

Sólo me queda decir un enorme GRACIAS a todas las personas que han sumado tanto a nuestras vidas, y a los de siempre, les digo: «nos vamos a encontrar en algún lugar, estoy segura».

Buena semana! Nati

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